LA MEJOR MANERA DE BENEFICIARTE DEL ENTRENAMIENTO ES ENTRENANDO EN AYUNAS:

Si es posible, entrena por la mañana. Si no es posible, a las 3-4 horas después de comer. Comienza con el calentamiento para asegurarte de que los niveles de insulina están bajos. Así ayudarás a tu cuerpo a utilizar la grasa como combustible.

Si sigues este consejo el azúcar en sangre estará bajo, por lo que tu cuerpo liberará más hormonas de crecimiento. Así conseguirás la pérdida de grasa y te ayudará a mantenerte joven.